Cuando necesites equilibrar la negatividad intermitente de la Mente Negativa y su fervor protector, usa esta meditación que aclara el subconsciente de negatividad no deseada o de pensamientos aprehensivos. Así la Mente Negativa podrá darte señales claras de cómo protegerte y promoverte. La postura es de tranquilidad y humildad y permite al Creador, al Desconocido, cubrirte y protegerte. Se conocía como la Postura del Mendigo.
Siéntate en posición fácil con la columna recta y las piernas cruzadas. Haz una copa con las manos, con ambas palmas hacia arriba y la mano derecha descansando sobre la mano izquierda. Los dedos se cruzarán unos sobre los otros. Coloca esta copa abierta al nivel del centro del corazón. Los hombros permanecen relajados a los lados. Tus ojos están ligeramente abiertos y mirando hacia abajo, hacia las manos. Inhala profundamente, de una manera lenta y estable, a través de la nariz. Exhala en un torrente a través de los labios en forma de círculo. Sentirás el aire sobre las manos. Deja que cualquier pensamiento o deseo que sea negativo o persistentemente distractor, venga a tu mente a medida que respiras.
Inhala el pensamiento y sentimiento y exhalalo hacia afuera con la respiración.
Después de hacerlo de 11 a 31 minutos, exhala completamente y suspende la respiración fuera mientras metes el punto umbilical. Concéntrate en cada vértebra de la columna hasta que puedas sentir la columna en toda su extensión, desde la base, tan tiesa como una vara. Entonces inhala poderosamente, exhala por completo y vuelve a concentrarte en tu columna. Repite esta respiración final de 3 a 5 veces y luego relájate completamente.
La duración de la meditación es de 11 a 31 minutos.